domingo, 24 de febrero de 2019

Omisión


Vivimos una sociedad filicida que condena a sus hijos por omisión. Si tuviéramos una sociedad crítica no existirían grupos radicalizados que son resultado de nuestra apatía.
El periodismo tiene que cambiar para satisfacer el derecho a la información de la sociedad, pero este derecho solo se puede asegurar teniendo una prensa sin miedo, profesional y con una independencia total de las autoridades.
Un mirlo escondido en el neen.

Los líderes sindicales hacen negocios con las cuotas. Los políticos hacen negocios con el dinero del pueblo y nadie dice nada. Cuantos líderes sindicales han entrado con una mano adelante y otra atrás al sindicato y salen como prósperos rancheros.
A cuantos políticos hemos visto enriquecerse con el presupuesto público y nadie dice nada. Y a veces hasta los queremos regreso.

sábado, 23 de febrero de 2019

La pobreza



Víctor Cardona Galindo
El filósofo francés Jean Jacques Rousseau dijo que el origen de la desigualdad (la pobreza es una forma de desigualdad) es el resultado de la propiedad privada y de los abusos de aquellos que se apropian para sí de la riqueza del mundo y de los beneficios privados que derivan de esa apropiación.
Desde 1813 con los Sentimientos de la Nación proclamados por José María Morelos en Chilpancingo se planteó la necesidad de consolidar un gobierno que modere la opulencia y combata la indigencia, que eduque igual al hijo del rico potentado como al más humilde labrador. Eso no fue escuchado en ninguna parte. Porque a pesar de haber pasado 200 años la explotación irracional de mexicanos por otros mexicanos sigue sin que nadie la regule.
Los países con mayores desigualdades económicas tienen mayores problemas de salud mental y drogas, menores niveles de salud física y menos esperanza de vida, peores rendimientos académicos y mayores índices de embarazos juveniles no deseados. Una forma de combatir la desigualdad es que todos tengamos las mismas oportunidades. El empleo con protección social, formal y decente es la llave maestra para acabar con la desigualdad. Dicen algunos expertos.
Son los más pobres los que están sufriendo los rigores del cambio climático y la destrucción de medio ambiente, lo que pone en peligro los avances en materia de salud y mejores ingresos. La sostenibilidad ambiental tiene una relación directa con la equidad y la justicia distributiva.


viernes, 22 de febrero de 2019

Manzanas para todos


Cuando éramos jóvenes la Unión de Republica Socialistas Soviéticas (URSS) era el ejemplo de lo que queríamos para nuestra sociedad. Finalmente el modelo soviético cayó. Eso no quiere decir que también haya caído la necesidad de una sociedad más justa. Desde niños nuestra intuición nos dijo que no era justo que unos tuvieran huaraches de sobra y otros nada. Que unos comieran manzanas todos los días y otros apenas llegaran a probarla en años. Eso nos llevó a pensar en construir una sociedad sin pobres, donde todos gozáramos de los productos de la madre tierra y donde todos tuviéramos acceso a la tecnología y a su disfrute.
Ahora sabemos que el problema de la pobreza es estructural. No es únicamente la simpleza de quien es más flojo y quien es más trabajador. Tiene que ver, entre otras cosas, en que manos están las fuentes de riqueza.

jueves, 21 de febrero de 2019

Muro de contención


Víctor Cardona Galindo
El alcoholismo es un mal que padecen los pobres. El pobre bebe para evadirse de la realidad, sin duda si no bebiera se podría arreglarse los dientes o un poco su casa, ve la televisión para idiotizarse con las telenovelas donde la cenicienta se convierte en princesa y vive feliz para siempre. Las enfermedades también están vinculadas a la pobreza, porque un cuerpo desnutrido es más susceptible a los ataques de virus y bacterias.
El consumismo también es otra enfermedad que nos afecta. El pobre se compra un celular por pura chulada para presumir y soñar con grandezas. Si no se lo comprara, sin duda, utilizaría el dinero para comprar calzones para su mujer que seguramente no trae porque está pagando el celular en Coppel o en cualquier otra tienda que funcionan como las tiendas de rayas porfirianas.
Esos hombres tienen derecho a comprarse ese celular, echarse unas cervezas, a tener casa digna, a arreglarse los dientes, ver televisión vía satelital, disfrutar del internet y comprar calzones a su mujer. Como seres humanos tenemos derecho a una vida digna. Pero desgraciadamente no se puede, porque las mejores rentas y las fuentes de riqueza están en unas cuantas manos. Y si tuviera para comprarse todo lo que menciono ya no sería pobre, sería clase media. Lo que tampoco sería motivo de felicidad por que la clase media es la que sufre los atentados del lumpen proletario, o sea, los pobres más atrasados culturalmente atacan a los de la casa de enfrente. Los ricos están del otro lado y la clase media es su muro de contención.

miércoles, 20 de febrero de 2019

El coco


Víctor Cardona Galindo
Ya ven porque le dicen Coco al coco. Foto: Víctor Cardona
Galindo.
El miedo viene a caballo. Es un soldado romano con su brillante armadura y su filosa espada. O tal vez sea una gárgola con una pata de gallo, y otra de asno, cargando un tridente. El miedo es la rerrirra, la rerrirrona como se refería el tío Chencho al grito de la pichacua. El miedo vino de manera temprana en forma de un hombre sucio, desconocido que cargaba un costal y se llevaba a los niños. Le llamaban robachicos. El miedo son las venas congeladas cuando escuchamos aquellos que dicen haber visto a la llorona.



jueves, 7 de febrero de 2019

Evolucionado

Víctor Cardona Galindo
Un mango en pleno floreo
Eso de que me tumben de una cama, no es nada nuevo, desde los dieciocho he sufrido ese desprecio. La primera que lo hizo fue la gorda aquella dueña de la cantina donde bebía. Era frecuente que me quedara dormido en la mesa. Las meseras, amigas mías desde los dieciséis, trapeaban el piso y luego me jalaban hasta acomodarme, en esa esquina, donde estaba la mesa que frecuentaba. Una ocasión, al no poder pagar la cuenta, fui a parar a la cama de la dueña. Al amanecer, me quise quedar más tiempo, pero la gorda me encaró con ese aliento a huevo podrido que tenía y me dijo: “Tienes que irte, yo necesito un hombre peludo y bigotón para mantenerlo”. Eso me pegó muy hondo en el autoestima, me miré tan lampiño y sentí que caminaba desnudo en un mercado a las ocho de la mañana. Para desquitarme, comencé a decir que todos los hombres peludos y bigotones no han evolucionado. Están más cerca del chango que del hombre. Pero desde entonces ya han pasado muchos años, cerca de cien kilos se acumularon en mi existencia, y de mejores camas me han tirado. Por eso ya les perdí el rencor a los peludos. Con el tiempo entendí… a mí no me salieron bigotes porque le saqué a mi mamá.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Tarzan


Víctor Cardona Galindo
Un primavero

Tenía una casa en un árbol, donde una mujer blanca cocinaba para mí, todos los días, comida vegetariana. Cada vez que yo quería teníamos sexo, libres en el campo. Ella era cariñosa y alegre. Cuando desperté, los pies me colgaban de la hamaca, no era Tarzan, había cenado un plato de carne de cuche con arroz y cuando busqué a mi negrita para hacer el amor, me dijo que le dolía la cabeza. Estaba muy enojada.



Frases de Herman Hesse en Siddhartha